AHMSA tiene posible comprador
¡Qué emocionante! Después de años de arrastrar los pies, de ver cómo la que fuera la siderúrgica más grande del país se oxidaba elegantemente, por fin el Juzgado Segundo de Distrito en Concursos Mercantiles le ha puesto un poco de pimienta al drama. Y todo, ¡oh sorpresa!, porque apareció un postor con nombre y apellido: Lance Internacional [Grupo “METALS-MEX”]. Porque claro, en México, la justicia solo se mueve cuando hay un cheque potencial en la mesa.
La Comedia del Ultimátum de Tres Días
La jueza, que por fin parece recordar que su trabajo es maximizar la masa concursal y no dejarla pudrirse, ha lanzado un dardo envenenado al Síndico, Víctor Manuel Aguilera Gómez. ¡Tiene tres días para algo casi milagroso!
Piénselo: tres días para alinear a todos los acreedores garantizados, que han estado jugando al ajedrez financiero por meses, para que entreguen sus “cartitas de conformidad” y permitan que sus activos hipotecados se vendan. Es como pedirle a un grupo de niños que se ponga de acuerdo en qué jugar, pero bajo amenaza de azote.
Y la cereza del pastel es el apercibimiento: una multa de ciento veinte veces la UMA. Una nimiedad, ¿verdad? Es el costo de recordarle al Síndico que este circo debe continuar. La presión es perfecta: o logra lo imposible y hace que los grandes tiburones financieros (los acreedores) se pongan de acuerdo en un fin de semana, o paga la multa por no saber coreografiar el desastre. La jueza, muy astuta, asegura que esto es por la “recuperación de la fuente laboral”, un eslogan que suena bien en el Plan Nacional de Desarrollo y que le da un toque de heroísmo a la simple ejecución de un proceso de venta.
Sheinbaum Viene a Apagar el Fuego… O a Encenderlo
Mientras el Síndico suda la gota fría por su ultimátum, afuera, en Monclova, la verdadera tragedia —los ex obreros de AHMSA— se ha cansado del teatro.
Llevan tres años reuniéndose en la plaza, haciendo el “club de la miseria semanal”, y han decidido que ya fue suficiente de promesas y palmaditas en la espalda. Su mensaje a Claudia Sheinbaum es brillante en su crudeza: “Su próxima visita, Presidenta, trae la solución o trae el conflicto.”
¡Me encanta! La desesperación se ha transformado en un cinismo activo. Los extrabajadores han pasado del lamento al desafío: “¡Si ya estamos perdidos, vamos a darle!” Bloqueos, parálisis… si no obtienen una respuesta clara para la reactivación o el pago de sus deudas, están listos para demostrar que la única manera de ser escuchados es paralizando la región.
Así que, bienvenida, Presidenta. Su visita a Coahuila no es un acto protocolario, es una cita a ciegas con el hartazgo popular. O viene con la varita mágica para reactivar la empresa (algo que nadie ha podido hacer), o tiene que prepararse para un conflicto social de alto impacto. La calma tensa está a tres días de romperse, al igual que el plazo del Síndico. Todo en Coahuila está a punto de explotar, qué maravilla.
El IMSS y el Arte de la Negación Digital
Y como si el drama empresarial y el conflicto social no fueran suficientes, el IMSS nos regala la cereza del pastel de la ineptitud. La Clínica 7 de Monclova ha convertido una campaña de cirugías de cataratas en un festival de la ceguera y el daño irreversible.
Lo que sigue es la joya del manejo de crisis a la mexicana:
- Silencio Institucional mientras los afectados protestan en la calle.
- Negación Burocrática negándoles los formatos de queja.
- La Bofetada Digital en Facebook, con un sello gigante de “¡FALSO!” y el encabezado “NO TE DEJES ENGAÑAR”.
¡Genial! A ver, IMSS, ¿quién está engañando a quién? ¿Acaso las infecciones, el desprendimiento de retina y la pérdida de visión de la veintena de quejosos son un rumor de redes sociales?
La institución, en lugar de investigar al doctor Juan Carlos Ramírez Vargas y activar protocolos de emergencia, se dedicó a discutir la cifra de damnificados. El mensaje es claro: “Perder la vista está mal, pero que se diga que fueron 42, ¡eso es inaceptable!”
Señores, el IMSS ha optado por el encubrimiento y la descalificación. A las víctimas les fue negada la justicia por la vía de la subdirección y desestimada en un post de Facebook. Su única opción ahora es la Fiscalía. Y así es como, una vez más, la justicia que debía ser expedita se tendrá que buscar por la vía penal, porque para el IMSS Coahuila, un ojo dañado es solo una mala nota en su timeline.

