La institución bancaria enfrenta un litigio tras permitir la sustracción de 1.2 millones de pesos, recurriendo a tácticas dilatorias para evitar su responsabilidad.
Un empresario de Monclova padece un calvario legal contra Banamex tras la sustracción de 1.2 millones de pesos de sus cuentas. Este caso desnuda la vulnerabilidad del sistema de seguridad bancaria, permitiendo que fondos sean extraídos sin consentimiento. Lo que debió ser un trámite de aclaración se convirtió en un litigio.
Jorge Garza, abogado del afectado, confirmó que el problema inició cuando el cliente detectó retiros inexplicables. El banco, lejos de proteger los ahorros, permitió transferencias de 500 mil y 650 mil pesos hacia destinos desconocidos. Estas operaciones, totalmente ajenas al perfil del empresario, evidencian una falta de controles internos alarmante.
A pesar de que un juzgado civil otorgó la razón al afectado, Banamex ha utilizado tácticas legales para postergar la resolución. Mediante amparos y recursos dilatorios, la institución apuesta por el desgaste económico del cliente. Esta conducta refleja una postura corporativa arrogante frente a las víctimas de sus propios errores.
El proceso se encuentra ahora en un tribunal colegiado, donde se decidirá el futuro del caso. Resulta indignante que, tras fallos iniciales a favor del empresario, la institución insista en evadir su responsabilidad. La estrategia jurídica del banco prioriza ganar tiempo en lugar de responder por los ahorros perdidos.
La defensa denuncia que la institución ha dado respuestas evasivas, prolongando el daño financiero y emocional. Ante las acusaciones, Banamex mantiene un silencio total, sin ofrecer explicaciones ni soluciones. Esta opacidad demuestra el desinterés de la institución por reconocer los fallos operativos y reparar el daño causado al usuario.










