Pues ahí tienen al síndico, demostrando una vez más que su especialidad no es salvar empresas, sino el arte de meter la pata. Las “formas” que usa para esa venta de AHMSA —que ya parece cuento de nunca acabar— son tan torpes que lograron que Caterpillar, con toda la elegancia del mundo, le pusiera un freno de mano a todo. ¿La luz al final del túnel? Si es que existía, el síndico ya se encargó de apagarla, tirar el apagador y cerrar la puerta con llave.
Y no lo digo yo, lo dice la mismísima gente de Caterpillar, que le mandó a la jueza Ruth Haggi Huerta una cartita de amor que básicamente dice: “ni maiz paloma”. Les dijeron, en términos menos diplomáticos de los que seguramente querían usar, que esas bases propuestas por el síndico son un bodrio: ilegales, oportunistas y diseñadas con la sutileza de una tranza de barrio para beneficiar a unos cuantos, mientras el resto se hunde.
Recordemos que el propio síndico, en un ataque de optimismo (o demencia), puso como condición que los acreedores aprobaran las bases de la subasta. Pues felicidades, Víctor Manuel Aguilera, conseguiste exactamente lo contrario. Se nota que ya sabías que esto iba a tronar, porque has hecho un trabajo impecable estirando la liga de la paciencia ajena hasta romperla.
¿Multa? ¡Qué risa!
El INE, en su papel de autoridad moral inquebrantable, acaba de multar a MORENA con 1.4 millones de pesos por esos “actos anticipados de campaña”. ¡Uff, qué miedo! Se ve que los precandidatos se divirtieron mucho llenando la ciudad de panorámicos y parafernalia innecesaria cuando, según ellos, no había nada que anunciar.
Aquí la gran lección es que la ley es, para muchos, una sugerencia opcional. La multa es el equivalente a quitarle un pelo a un gato, considerando que MORENA tiene un presupuesto de 12.6 millones de pesos —dinero que, por cierto, sale de nuestros impuestos para que ellos se luzcan—. Así que, básicamente, pagan su propia falta con el dinero que les regalamos. En resumen: hagan sus cochinadas, paguen con nuestro dinero y sigan como si nada. Total, la ley se la pasan por el arco del triunfo con una facilidad que hasta envidia da.
El “Show” de MORENA
Hoy, a las 6 de la tarde, es el registro de Alfonso Almeraz ante el IEC. Prepárense, porque seguramente van a intentar montar el circo completo para hacer el efecto “espejo” y que no se note que el PRI les ganó el mandado en cuanto a músculo político el pasado sábado.
La tropa de Almeraz ya organiza la marcha desde la Ocampo con Morelos hacia el IEC. Dicen que van a traer gente de todos lados, porque ya saben, en la política local el “apoyo espontáneo” siempre viene en autobús y con lunch incluido. Habrá que ver si el jolgorio morenista convence a alguien, o si el tal “Poncho” realmente trae con queso las de harina, o si todo esto es pura ficción, de esa que se desinfla apenas se cierra la puerta de las urnas.
Los huerfanitos azules
Ayer los panistas fueron a registrar al Lic. Héctor Garza y a Carlos “perro” Herrera al IEC. Elisa Maldonado lucía una sonrisa de esas que no sabes si es de confianza extrema o si es puro nervio disfrazado. Y cómo no estarlo: después de años de jugar a la comidita con el PRI, ahora les toca vivir la cruda realidad de estar solitos.
Está la teoría de que la sonrisa es porque, por fin, se quitaron el peso del tricolor y los panistas “de hueso azul” —esos que todavía existen y no cambian de bando por un puesto— están regresando al redil. O la otra, mucho más realista: que la sonrisa es de resignación. Saben perfectamente que, aunque la candidatura de mayoría es una cuesta arriba que ni el Everest, el objetivo real es la plurinominal. Al final, Héctor Garza sabe que el maratón es largo, pero para ganar una pluri no hace falta convencer a todo el mundo, solo hay que asegurar los votos suficientes para no desaparecer del mapa político. ¡Qué romántico!








