El empresario vive con lujo en Estados Unidos mientras el sector obrero de Monclova padece la quiebra de AHMSA.
La reciente aparición de Alonso Ancira Elizondo en un centro comercial de San Antonio, Texas, ha causado indignación en Monclova. Mientras el empresario se muestra viviendo con tranquilidad, el sector obrero local atraviesa una crisis profunda, marcada por la desesperanza y la falta de liquidez derivada del colapso de Altos Hornos de México.
Arturo Valdés, presidente de la CANACO, calificó directamente al empresario como un cínico y un sinvergüenza. Según el dirigente, Ancira nunca mostró un interés real por la ciudadanía, los trabajadores o sus proveedores, demostrando que jamás sintió aprecio por la ciudad, a pesar de haber recibido todo de ella.
Para Valdés, el empresario solo apoyaba causas locales cuando obtenía beneficios directos, operando bajo pura conveniencia política. El dirigente subrayó que, tras décadas de una gestión deshonesta, Ancira no solo provocó el desastre actual, sino que también dejó un historial de incumplimientos financieros que afectaron a la comunidad hace años.
El impacto de este desastre es calificado por Valdés como un crimen, al haber arrastrado en su caída a la mitad de los habitantes de Monclova que dependían de la acerera. Resulta indignante para el sector obrero observar cómo quien destruyó la fuente de sustento de miles de familias pasea sin preocupación, ignorando las penurias de quienes fueron sus trabajadores.
Finalmente, el presidente de CANACO remarcó que la infamia cometida por Ancira es una burla constante para los monclovenses. Mientras el sector obrero continúa luchando diariamente para sacar adelante sus vidas tras el desplome de la empresa, la imagen de Ancira viviendo como rey en el extranjero confirma la falta de ética con la que siempre se condujo.










