El virus afectó a tres alumnos de la Escuela Normal, quienes ya dieron negativo en sus pruebas y retomaron sus actividades académicas junto con sus compañeros.
La rutina volvió a la normalidad en la Escuela Normal luego de unos días de tensión por el reporte de tres alumnos contagiados de COVID-19. La dirección escolar envió a los enfermos a sus casas para evitar que el virus se expandiera entre el resto de la comunidad estudiantil.
Además de resguardar a los estudiantes afectados, las autoridades enviaron a sus casas a los dos grupos con los que compartían clases todos los días. Para no perder el avance del ciclo escolar, los maestros continuaron con la impartición de materias a través de plataformas virtuales durante el periodo de aislamiento.
Tras cumplir con el tiempo de cuarentena, los tres jóvenes contagiados se realizaron nuevas pruebas y resultaron negativos. Con este diagnóstico, todos los alumnos de la institución se reincorporaron por completo a sus labores y actualmente realizan sus prácticas en distintas escuelas de la región sin inconvenientes.
A raíz de esta situación, el plantel reactivó los filtros sanitarios en la puerta de entrada para revisar a quienes ingresan. El personal de la escuela regala cubrebocas e insiste en el uso constante de gel antibacterial para reducir las posibilidades de que aparezcan otros contagios entre la población escolar.
Por su parte, personal de la Jurisdicción Sanitaria acudió a las instalaciones para ofrecer una charla informativa a los 430 alumnos matriculados. Los médicos explicaron que esta enfermedad ya es endémica y no representa el peligro de antes, pidiendo a los jóvenes mantener la calma y seguir las medidas de higiene.










