A cuatro meses del accidente, José Eduardo retoma su vida escolar entre cuidados y un proceso legal en curso
El menor sobrevivió a un traumatismo craneoencefálico que puso en riesgo su vida. Su recuperación avanza, mientras la presunta responsable enfrenta cambios en las medidas cautelares.
A cuatro meses del accidente que casi le arrebata la vida, José Eduardo se prepara para regresar a clases. La noticia llena de esperanza a su familia y a quienes siguieron su caso, mientras continúa un proceso legal contra Yuvicela “N”, señalada como responsable del atropellamiento.
Rosario Rocha, representante legal de la familia, explicó que el menor superó una etapa crítica tras sufrir un traumatismo craneoencefálico severo. Pese a los avances, los médicos advirtieron que deberá evitar esfuerzos físicos y actividades de riesgo, como montar motocicletas o practicar deportes intensos, para prevenir complicaciones.
La abogada detalló que, aunque José Eduardo ha mostrado una recuperación impresionante gracias a su juventud y al apoyo de sus padres, se realizarán estudios periódicos para descartar secuelas a largo plazo. Su reincorporación a la escuela será gradual y bajo estricta vigilancia médica, lo que representa un logro enorme tras meses de incertidumbre.
En el ámbito legal, Rocha explicó que se solicitó una prórroga de tres meses para la investigación, a fin de reunir más pruebas médicas que permitan evaluar si habrá secuelas permanentes. Además, informó que se modificó la medida cautelar de Yuvicela “N”, quien ahora solo portará un localizador electrónico.
El juez autorizó retirar el resguardo domiciliario solicitado inicialmente, tras escuchar argumentos sobre el estado de salud de la imputada y sus responsabilidades económicas como madre. Sin embargo, aclaró que la vigilancia electrónica garantiza que no pueda evadir la justicia, mientras el caso sigue en curso.
La abogada subrayó que este tiempo será clave para determinar si el menor requerirá algún tipo de compensación o pensión a futuro. Mientras tanto, el regreso de José Eduardo a sus estudios simboliza un paso hacia la normalidad, aunque con restricciones físicas y un entorno familiar más protector.
Para la familia, el simple hecho de ver a José Eduardo retomar sus actividades escolares es motivo de gratitud. El joven, que estuvo al borde de la muerte, ahora enfrenta un proceso de rehabilitación física y emocional que marcará su vida, mientras esperan justicia por el grave accidente.