El delegado Miguel Ángel Medina confirma querella; docentes trabajan bajo protesta y exigen seguridad en la comunidad escolar
La violencia alcanzó de lleno a la Secundaria Técnica 35 de la colonia Barrera en Monclova. El delegado de la Fiscalía General de Justicia en la Región Centro, Miguel Ángel Medina, confirmó que ya se integró la carpeta de investigación por la agresión de un alumno hacia un maestro, hecho que encendió alarmas.
Medina lamentó la situación y aseguró que el profesor afectado ya presentó la querella correspondiente mediante su sindicato. Explicó que el caso no solo involucra aspectos jurídicos, sino también laborales, por lo que la propia Secretaría de Educación ya se acercó a la Fiscalía para dar seguimiento puntual a este delicado suceso.
El funcionario precisó que la agresión fue directa hacia un maestro y no al director del plantel, como inicialmente se especuló. Señaló que aunque se trató de un ataque físico y verbal, sí es un hecho grave porque refleja pérdida de valores, quiebre en el tejido social y falta de disciplina familiar.
“La violencia contra un maestro es reflejo de un desorden más profundo. Si en la familia no se establece respeto, el alumno lo traslada a la escuela. Estamos preocupados y ocupados en este caso porque el respeto a los docentes debe ser incuestionable”, declaró el delegado de la Fiscalía Regional.
La investigación sigue en curso, con el expediente integrándose para deslindar responsabilidades. El hecho se suma a la creciente exigencia de la comunidad educativa por medidas de seguridad, pues este mismo viernes, a las 8:30 de la mañana, fueron instaladas mantas de protesta en el plantel exigiendo ambientes libres de violencia.
Los mensajes colocados en el portón de entrada y en el foro escolar expresan la postura firme de los docentes: “Trabajamos bajo protesta. Exigimos un ambiente seguro, libre de violencia y con garantías plenas para el ejercicio de los trabajadores de la educación. No permitiremos agresiones hacia el colectivo de la Secundaria Técnica 35”.
Padres de familia que presenciaron las protestas expresaron su respaldo a los docentes, conscientes de que un plantel sin orden ni disciplina pone en riesgo la formación de sus hijos. “Si un maestro no está seguro, ningún estudiante lo está. Es momento de actuar, no de esperar”, señalaron algunos asistentes.
El delegado Miguel Ángel Medina subrayó que la Fiscalía dará seguimiento puntual al caso, pero recalcó que las soluciones deben trascender lo legal. “Las familias deben asumir su papel. La disciplina y el respeto se enseñan en casa. De lo contrario, la violencia seguirá llegando a las aulas”, advirtió.








