Mientras el estado enfrenta carencias, el acuerdo IEC/CG/129/2025 garantiza una fortuna pública para que los partidos busquen el voto.
Saltillo, Coahuila. – El sistema político de Coahuila vuelve a servirse con la cuchara grande. Bajo el pretexto de la “renovación del Congreso”, el Instituto Electoral de Coahuila (IEC) ha oficializado el reparto de $54,312,683.33 pesos que irán directo a las cuentas de los partidos políticos para que sean “gastados” durante las campañas de mayo.


Este millonario presupuesto para proselitismo, blindado legalmente por el acuerdo IEC/CG/129/2025, representa un duro golpe al bolsillo de los ciudadanos, quienes verán cómo sus impuestos se convierten en basura electoral y propaganda estéril de cara a la elección del próximo 7 de junio.
El botín por partido: Así se reparten el dinero público
La bolsa de dinero no se detiene ante la crisis económica. El reparto se ha definido de la siguiente manera, dejando a los partidos tradicionales y a las nuevas coaliciones con recursos que cualquier ciudadano consideraría una ofensa:
- PRI: Se lleva la tajada más grande con 19.3 millones de pesos.
- MORENA: Gastará 12.6 millones de pesos.
- PT: Dispone de 5.9 millones de pesos.
- PAN: Recibirá 5.0 millones de pesos.
- Partido Verde: Tiene autorizados 4.2 millones de pesos.
- UDC: Gastará 3.7 millones de pesos.
- Movimiento Ciudadano, Nuevas Ideas y México Avante: Recibirán, cada uno, 1.08 millones de pesos.
240 millones de pesos: El verdadero costo de la clase política
Aunque el escándalo se centra en los 54 millones para las campañas de junio, el derroche total es mucho más profundo. Si se suman los recursos para “actividades ordinarias” y “específicas”, los partidos políticos en Coahuila le costarán al erario un total de $240,786,229.44 pesos este año.
Mientras las familias coahuilenses estiran el gasto para llegar a fin de mes, los nueve partidos políticos en la contienda ya tienen asegurada su parte del botín. El derroche comenzará formalmente en mayo, dejando claro que, para los políticos, la crisis nunca llega a sus cuentas bancarias. La última palabra la tendrá el ciudadano el 7 de junio, quien finalmente es el que paga, por la fuerza, esta millonaria factura electoral.










