Tras casi cinco años de estabilidad, el costo de la harina y refacciones obliga a un ajuste de hasta dos pesos
El precio del kilo de tortilla en la zona centro, específicamente en el local de las calles Ocampo y Ramos Arizpe, se ha mantenido en 30 pesos por casi cinco años. Sin embargo, Fátima Blanco, encargada del establecimiento, confirmó que la estabilidad terminó debido al reciente incremento en el costo del bulto de harina.
La materia prima no es lo único que ha subido de precio para los productores. Blanco explicó que otros insumos esenciales como las bolsas de plástico, el papel de grado alimenticio y las refacciones para las máquinas tortilladoras también han registrado alzas. Estos gastos operativos acumulados hacen que el precio actual sea difícil de sostener.


El incremento proyectado para la próxima semana se estima entre uno y dos pesos por kilogramo. Aunque el precio de la harina subió 10 pesos por bulto, el impacto real se siente en el volumen, ya que por cada tonelada el costo operativo se eleva significativamente para los industriales de la masa.
Sobre la regulación del costo, Fátima Blanco aclaró que el precio de la tortilla está liberado. Esto significa que los propietarios tienen la libertad de ajustar sus tarifas según sus gastos, a pesar de lo que dicten asociaciones o noticias externas. Aun así, buscan mantenerse en sintonía con otros negocios locales.
Finalmente, la encargada mencionó que los clientes han recibido la noticia con comprensión. Muchos consumidores ya esperaban el ajuste debido al aumento general en combustibles y fletes. Según Blanco, la gente está consciente de que el precio no había cambiado en mucho tiempo y aceptan la nueva realidad económica.










