Ya no hay marcha atrás. Cada quien, a su modo y con su particular dosis de creatividad o desesperación, está listo para iniciar las campañas electorales. Esta noche, en el primer minuto del martes 5, los partidos escucharán el “¡arrancan!” para dar inicio a esos 30 días de promesas que, como siempre, probablemente tengan fecha de caducidad el mismo día de la elección.
El desfile de candidat@s
Los candidatos, ávidos de reflector, iniciarán su peregrinar apenas marque el reloj. Wendy Delgado, abanderada del Partido Verde, ha decidido que el escenario ideal para su debut sea el emblemático “avioncito” en Leandro Valle y Ejército Nacional. A esa misma hora, Esra Cavazos (PRI) hará lo propio en la sede tricolor de la colonia Guadalupe, porque nada mejor que estar en casa. Por su parte, Beto Sabas, quien lleva la batuta de “Nuevas Ideas”, se ha decantado por el AV Sport en la colonia Buenos Aires; seguramente, el ejercicio les hará falta para soportar el ritmo de la campaña.
Héctor Garza (PAN) jugará a la logística complicada: se unirá al evento masivo de sus correligionarios en Torreón, dejando a Monclova esperando hasta el miércoles para ver si se digna a inaugurar su proselitismo en las oficinas del partido. Alfonso “Poncho” Almeraz se toma las cosas con calma y arrancará hasta las 8 de la noche del martes en el Ave Fénix, mientras que de Fernando Rodríguez (México Avante) todavía no sabemos nada; quizás sigue buscando dónde arrancar o simplemente está aplicando la de “sorpréndeme”. Así las cosas con la fauna política que aspira al Distrito V.
Marcha del 1 de mayo: El grito en el desierto
La movilización de obreros y exobreros de AHMSA del pasado primero de mayo fue, seamos honestos, un grito en el desierto. Los trabajadores exigen un final inmediato al culebrón de la quiebra de AHMSA, pero, por desgracia para ellos, la pelota sigue rebotando en el terreno de la jueza Ruth Haggi Huerta.
Fue una jornada de reclamos donde la realidad golpeó más fuerte que los discursos. Como cachorros que por fin abren los ojos, muchos se han dado cuenta de que el “primero los obreros”, el “estamos trabajando en el tema” y el “no los dejaremos solos” que emanan desde Palacio Nacional, no son más que eso: aire caliente disfrazado de retórica. Está más claro que el agua: voluntad política no hay. Y aunque la muletilla oficial sea que “es una empresa privada”, las 14,000 familias afectadas no son entes abstractos ni propiedad privada; son personas de carne y hueso con nombres y apellidos, quienes han sido, olímpicamente, ignoradas.
La tragedia en la Burócratas
Bien dicen que “las armas las carga el diablo”, y parece que el diablo decidió dar un paseo ayer por la mañana en un domicilio de la colonia Burócratas. Un elemento de la Policía del Estado, en un despliegue de pericia absoluta, se disparó —presuntamente de forma accidental— mientras manipulaba su arma. El saldo: el policía perdió la vida al instante, mientras que su acompañante resultó con una herida en el rostro, aunque afortunadamente se reporta fuera de peligro.
El caso fue manejado con un hermetismo casi de película de espías, hasta que desde Saltillo, la Secretaría de Seguridad Estatal emitió una ficha informativa. Un recordatorio amargo de que, a veces, los peores enemigos son la negligencia y el soy el mero mero.







