Productores advierten sobre los graves efectos tras la confirmación de la plaga en Castaños
La confirmación del gusano barrenador en el municipio de Castaños, Coahuila, ha encendido las alarmas entre el sector ganadero de la región. El productor Arturo Valdés advirtió que el impacto económico será sumamente fuerte para los criadores de ganado, quienes enfrentan un escenario crítico que pone en riesgo su principal fuente de ingresos.
Valdés explicó que el problema se arrastra desde hace años, cuando se cerró la frontera norte a las exportaciones de ganado mexicano. Esta situación ha impedido que los productores vendan sus animales a precios competitivos, obligándolos a comercializarlos localmente por montos significativamente inferiores, lo que representa una pérdida económica directa a la mitad de su valor.
La afectación alcanza a cientos de personas, incluyendo pequeños propietarios y ejidatarios de localidades como Castaños y Monclova, donde se estima una afectación directa a decenas de ganaderos en cada municipio. El avance de esta plaga, que no conoce fronteras, agrava la crisis y alarga la difícil situación financiera de todo el sector.
Ante este panorama, el productor destacó que la única solución eficaz es la liberación de mosca estéril, una estrategia que ya demostró resultados exitosos hace décadas. Es urgente que el gobierno federal active esta medida cuanto antes y trabaje de manera coordinada con las autoridades estatales para contener la propagación del parásito.
Mientras tanto, los ganaderos se ven obligados a extremar sus propias medidas de bioseguridad y aplicar medicamentos para proteger a sus animales, aunque reconocen que es insuficiente sin una acción gubernamental contundente. La esperanza del sector radica en que el esfuerzo conjunto permita frenar esta plaga y evitar que las consecuencias económicas se tornen aún más desastrosas.










