Autoridades advierten sobre la intervención de PRONNIF tras reporte ciudadano en centro comercial
El llanto desesperado de un niño atrapado en una camioneta movilizó a la Policía Municipal este lunes por la tarde. Ciudadanos que esperaban el transporte público frente al centro comercial Gutiérrez notaron que el menor estaba solo y el calor arreciaba. Ante el riesgo de un golpe de calor, decidieron llamar al 911.
Al llegar al sitio, los oficiales confirmaron que el vehículo estaba bajo el sol directo con las ventanas apenas abiertas. Testigos señalaron que el pequeño llevaba mucho tiempo llorando sin que nadie se acercara a revisarlo. La situación generó molestia entre los presentes, quienes consideraron el acto como un descuido grave y peligroso.



Las autoridades localizaron a los padres, quienes se identificaron como comerciantes de fruta y huevo instalados en el mismo estacionamiento. Según las versiones recogidas en el lugar, los responsables aparentemente escuchaban los gritos del menor desde su puesto de venta, pero no atendieron la situación hasta que vieron llegar a las patrullas.
Tras el reclamo social y la presión de los agentes, los comerciantes decidieron sacar al niño de la unidad. Informaron que lo enviarían a su domicilio particular para que un familiar se hiciera cargo de él. Esta medida se tomó para evitar que el menor siguiera expuesto a las condiciones ambientales extremas.
Finalmente, los policías municipales lanzaron una advertencia estricta a los padres de familia. Les aclararon que, de repetirse un incidente similar, el caso pasará directamente a la PRONNIF por omisión de cuidados. Recalcaron que el interior de un auto cerrado se convierte rápidamente en una trampa mortal debido a las altas temperaturas.










