Jueza ignora falta de videos y testimonios de 30 testigos en el caso Lira
Mario Alberto N y Francisco Reinaldo N fueron enviados a prisión preventiva tras ser vinculados por el homicidio del señor Lira en un centro de rehabilitación. En su declaración, uno de los detenidos acusó directamente al pastor Valentín Bustos de suministrarle un gotero completo de diazepam al fallecido.
El relato judicial detalla que el personal del anexo, incluyendo a un guardia apodado “Huachicol”, golpeó brutalmente a la víctima días antes de su muerte. Los acusados aseguran que ellos solo recibieron la orden de cuidar a Lira cuando este ya no podía hablar, caminar ni comer debido a las agresiones.
A pesar de que el estado de salud de la víctima era crítico, con espasmos y pérdida de conocimiento, el enfermero del sitio se negó a pedir ayuda médica inmediata. Se prefirió administrar pastillas desconocidas en un jugo, argumentando que los síntomas eran normales por dejar las drogas, retrasando la llegada de una ambulancia.
Llama la atención que la vinculación a proceso se realizó sin que el Ministerio Público presentara los videos de vigilancia del área. Además, la autoridad no tomó declaración a los treinta testigos que estaban en la zona de castigo, enfocándose solamente en la detención de los dos internos encargados del cuidado.
El proceso judicial continuará con los dos señalados dentro del penal de Saltillo durante los próximos tres meses. Mientras tanto, las acusaciones contra los directivos del centro y el pastor por la presunta administración de fármacos y órdenes de tortura no han derivado en otras detenciones por este crimen.










