Trabajadores bloquean a empresa regia y denuncian acuerdos bajo el agua del síndico de la quiebra
La parálisis de Altos Hornos de México volvió a encenderse en los accesos de la planta. Representantes de la empresa Montacargas Bravo llegaron desde Monterrey con la intención de llevarse un vehículo industrial. Sin embargo, el grupo de trabajadores que vigila las entradas les cerró el paso de forma inmediata, impidiendo la salida del equipo.
El grupo disidente, encabezado por Juan Ervey Valenzuela de la Torre, advirtió que la postura de la base obrera es estricta. Los regiomontanos alegaron ser los dueños legítimos del montacargas y mostraron sus facturas. A pesar de los reclamos, los custodios respondieron que sin una orden firmada por un juez federal no se mueve nada.
Los trabajadores explicaron que cualquier movimiento de activos pone en riesgo el dinero de sus liquidaciones pendientes. Toda la maquinaria de la siderúrgica está congelada dentro del proceso legal que lleva el Juzgado Segundo de Distrito. Permitir que los particulares se lleven herramientas debilita el valor total de la planta antes de las próximas subastas.
La tensión aumentó cuando los empresarios regios revelaron que el síndico de la quiebra ya les había autorizado el ingreso de palabra. Esta declaración desató la furia de los obreros, quienes acusaron una total falta de transparencia por parte de la autoridad encargada de administrar los bienes y exigir que dejen de hacer tratos ocultos.
El plantón en las puertas de la siderúrgica en Monclova se mantendrá reforzado las veinticuatro horas del día. Los obreros confirmaron que solo darán acceso a personal que cuente con notificaciones y mandatos judiciales oficiales. No permitirán el desmantelamiento hormiga de la empresa mientras sigan esperando el pago de sus salarios caídos.










