Una vaca lechera importada de otro municipio dio positivo al parásito, por lo que las autoridades sanitarias implementaron un protocolo de tratamiento inmediato.
El municipio de Frontera registró su primer caso positivo de gusano barrenador en una vaca lechera adquirida fuera de la demarcación, según confirmó Ricardo García, coordinador de fomento agropecuario. El funcionario explicó que el animal afectado ingresó recientemente al territorio municipal y fue detectado tras una revisión derivada del reporte oportuno del propietario.
Tras la notificación, personal de la inspección de ganadería y un médico veterinario acudieron a evaluar el estado de salud de la res. El informe técnico indicó que el parásito no se originó en los ranchos locales, sino que el ganado ya venía infestado desde su lugar de compra en otra región vecina.
Actualmente, el animal se encuentra bajo estrictas medidas de resguardo en los terrenos del dueño y recibe el tratamiento médico adecuado para combatir la infestación de larvas. Las autoridades sanitarias supervisan de cerca la evolución de la herida para asegurar la total recuperación del ejemplar y evitar riesgos de contagio en la zona.
A pesar de este hallazgo, García puntualizó que se trata de un caso totalmente aislado, ya que el municipio se había mantenido libre de la plaga desde la conclusión del barrido sanitario. No obstante, la coordinación de fomento agropecuario ya se encuentra rastreando el origen exacto de la venta para esclarecer la situación con el proveedor externo.
Finalmente, la dependencia exhortó a los productores locales a extremar precauciones al adquirir animales de otros municipios. Se recomendó verificar que el ganado cuente con su documentación legal en regla y confirmar con los vendedores si las reses pasaron por los filtros sanitarios correspondientes para proteger la ganadería regional.









