El sacerdote Claudio Longoria pide unir intenciones y trabajo diario para superar la crisis económica regional
Durante la misa del trigésimo domingo del tiempo ordinario, el sacerdote Claudio Longoria pidió a los habitantes de Monclova mantener la fe activa como motor para superar la crisis. Frente al complejo escenario económico que atraviesa la región, el presbítero enfatizó que la confianza debe traducirse en acciones comunitarias concretas.
Ante la aproximación de los tradicionales 46 rosarios, la Iglesia exhortó a los feligreses a enfocar sus peticiones en la reactivación del empleo local. El sacerdote señaló que “pedir con fe por la resolución de la situación industrial” es el camino para devolver la estabilidad económica a las familias afectadas.

Además de las oraciones, el llamado incluyó promover la paz y evitar la negatividad en la rutina cotidiana. La indicación principal para los creyentes fue generar serenidad, eludiendo altercados innecesarios en el tráfico o en las calles, con el objetivo de proteger la paz mental colectiva ante el desánimo generalizado.
El párroco insistió en que las dificultades económicas no deben frenar el apoyo entre ciudadanos. Recordó que “las dificultades no deben ahogar la capacidad de hacer el bien” y sugirió reemplazar las quejas por gestos de ayuda mutua que permitan fortalecer el tejido social golpeado por la incertidumbre laboral.
Finalmente, la comunidad recibió la encomienda de practicar la cordialidad diaria y evitar engancharse en enfrentamientos. Tratar a los demás con respeto y solidaridad representa la base para sostener la esperanza en la ciudad, impulsando la recuperación mediante el esfuerzo compartido y la convivencia pacífica entre los trabajadores.









