El reporte mensual de siniestralidad de Quálitas Seguros revela que las colisiones concentraron 95.2% de los eventos, mientras el robo de unidades se disparó durante la noche y las volcaduras tuvieron su mayor incidencia al amanecer.
El transporte de carga y pasaje enfrentó un agosto complicado. El reporte mensual de siniestralidad de Quálitas Seguros contabilizó 21 mil 053 eventos en todo el país, una cifra que coloca a las colisiones como el principal problema para las operaciones, aunque los robos y volcaduras también muestran patrones que requieren atención específica.
Del universo analizado, 20 mil 035 eventos fueron colisiones, lo que representa 95.2 por ciento del total. Muy por debajo aparecen los robos, con 412 casos, y las volcaduras, con 338. El resto correspondió a incendios, atropellamientos, caída de objetos e inundaciones, de acuerdo con el reporte correspondiente al mes de agosto.
En materia de seguridad patrimonial, el robo de unidades mostró una marcada concentración nocturna. De los 412 casos registrados, 290 ocurrieron entre las 21:00 y las 08:59 horas, equivalente al 70.4 por ciento. La franja más complicada fue de las 21:00 a 22:00 horas, cuando se contabilizaron 42 eventos.
El equipo pesado fue el más afectado por este delito, con 375 robos durante agosto, mientras los remolques y cajas acumularon 35 casos y los autobuses únicamente dos. En términos diarios, el promedio fue de 13.3 robos, lo que significa que prácticamente todos los días se reportaron múltiples unidades sustraídas dentro del segmento analizado.
El problema tampoco se distribuyó de manera uniforme en el territorio nacional. Estado de México, Michoacán, Veracruz, Puebla y San Luis Potosí concentraron 54.6 por ciento de los robos totales. San Luis Potosí capital encabezó los municipios con 19 casos, seguida por Veracruz con 15 y Santiago de Querétaro con 14.
Además de los robos consumados, el reporte contabilizó 22 intentos durante agosto. Al integrar robo total, robo parcial e intentos, la cifra llegó a 452 eventos. El propio documento advierte que la muestra de intentos es pequeña y debe considerarse únicamente como una señal indicativa, no como una tendencia estadística definitiva.
Las volcaduras tuvieron un comportamiento completamente diferente. Durante agosto se registraron 338, con 312 casos correspondientes a equipo pesado, 18 a remolques o cajas y ocho a autobuses. El momento más crítico se presentó entre las 06:00 y 07:00 horas, con 33 eventos, mientras 26.3 por ciento ocurrió durante la madrugada.
A diferencia del robo, las volcaduras no mostraron una concentración territorial tan marcada. Las cinco entidades con mayor número de casos apenas reunieron 38.8 por ciento del total y ningún municipio superó seis eventos durante el mes. El análisis relaciona el comportamiento horario con la fatiga acumulada y las condiciones de conducción al finalizar los turnos nocturnos.
Pero el dato que domina la estadística es el de las colisiones. Con 20 mil 035 casos, este tipo de siniestro representó prácticamente todo el volumen de eventos registrados en el segmento. El mayor número ocurrió durante la tarde, entre las 12:00 y 18:00 horas, con 8 mil 391 casos y un pico entre las 14:00 y 15:00.
Tijuana encabezó el listado con 853 colisiones, seguida por Juárez con 808 y Chihuahua con 563. También aparecen Apodaca, Monterrey, Santiago de Querétaro, Iztapalapa, Cuautitlán Izcalli y Tlalnepantla. La distribución refleja el peso que tienen las zonas urbanas, metropolitanas y fronterizas en la siniestralidad cotidiana del transporte.
El reporte de Quálitas identifica tres horarios que deben mantenerse bajo vigilancia: de 21:00 a 09:00 horas para el robo, de medianoche a 08:00 para las volcaduras y de 12:00 a 18:00 para las colisiones. Cada ventana responde a un problema distinto y requiere medidas específicas de prevención y control operativo.
Las cifras corresponden exclusivamente al comportamiento registrado durante agosto de 2026 y deben interpretarse como conteos de eventos, no como tasas de riesgo por unidad. El propio documento señala que un solo mes no permite establecer una tendencia definitiva y que para realizar comparaciones se requiere contar con una serie histórica de varios periodos.










