Luego de tres semanas de revisiones ejido por ejido, el personal federal no detectó más casos de la plaga y ahora vigilará la Región Carbonífera.
El equipo de especialistas del Gobierno Federal terminó formalmente los trabajos de inspección y contención contra el gusano barrenador en el municipio de Castaños. Los técnicos oficiales ya entregaron las instalaciones que ocupaban temporalmente y comenzaron a retirar los sellos y el equipo utilizado en esta contingencia sanitaria.
Las brigadas operativas, dirigidas por el médico veterinario Diego Cerda, levantaron el centro de control local para mudarse al municipio de Sabinas. En esa ciudad instalarán una nueva base de operaciones con el objetivo de revisar y proteger de manera prioritaria el ganado de toda la Región Carbonífera.


El presidente de la Asociación Ganadera Local de Castaños, Marco Rodríguez Galaz, explicó que estas tareas de vigilancia se mantuvieron activas durante tres semanas consecutivas. La llegada de los inspectores federales ocurrió inmediatamente después de que se detectara y confirmara un único caso positivo de la plaga en la zona.
Hasta el momento, ese animal afectado se mantiene como el único reporte oficial del parásito dentro del territorio del municipio. A pesar de no registrar más brotes, los veterinarios hicieron un recorrido completo por todos los ejidos de la localidad para aplicar medicamentos preventivos a los animales.
El dirigente ganadero señaló que la aplicación masiva de estos tratamientos funcionó como una estrategia de contención indispensable para cuidar la salud del sector pecuario. Con el traslado de los técnicos hacia el norte de Coahuila, los productores de Castaños cierran esta etapa de emergencia sin más afectaciones.










