La consejera presidenta informó que presentará este 26 de octubre su renuncia ante la Cámara de Diputados. En un comunicado oficial, sostuvo que las denuncias deben investigarse con pruebas y por las vías institucionales, mientras defendió la importancia de preservar la credibilidad y la independencia del organismo electoral.
Guadalupe Taddei Zavala anunció que mañana, lunes 26 de octubre, presentará su renuncia como consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), luego de los señalamientos que han circulado durante los últimos días en medios de comunicación y redes sociales sobre presuntas irregularidades durante su gestión al frente del organismo.
La decisión fue confirmada mediante un comunicado oficial fechado este domingo 25 de octubre, en el que Taddei explicó que tomó la determinación después de una profunda reflexión. El documento fue difundido en medio de cuestionamientos públicos que, de acuerdo con la funcionaria electoral, deben analizarse con responsabilidad, evidencia y apego a los procedimientos institucionales.
En su mensaje, la todavía presidenta del INE reconoció que no es ajena a las versiones, filtraciones y señalamientos difundidos recientemente. Sin embargo, evitó dar por ciertos los contenidos que circulan públicamente y sostuvo que corresponde verificar su autenticidad, contexto y propósito antes de emitir conclusiones sobre los hechos denunciados.
Taddei también defendió el papel de la crítica periodística, el escrutinio público y la conversación en redes sociales como elementos legítimos de una sociedad democrática. No obstante, advirtió que la transparencia y el combate a la corrupción deben ejercerse con rigor e imparcialidad, sin convertirse, según expresó, en instrumentos de presión ni en mecanismos de descalificación.
La consejera presidenta señaló que cualquier denuncia, independientemente de su origen o de la persona involucrada, debe esclarecerse de manera transparente, objetiva y conforme a derecho. Con esta postura, dejó claro que su renuncia no debe interpretarse como una razón para detener o sustituir las investigaciones que eventualmente correspondan sobre los hechos señalados públicamente.
En el comunicado, Taddei argumentó que el Instituto Nacional Electoral está por encima de cualquier persona y que su estabilidad, credibilidad e independencia constituyen bienes públicos que deben protegerse. Bajo esa consideración, afirmó que su determinación busca permitir que el organismo continúe desempeñando las responsabilidades constitucionales que tiene encomendadas.
La funcionaria recordó que el proceso electoral federal 2026-2027 comenzó el pasado 10 de septiembre y aseguró que las actividades técnicas, operativas y logísticas del instituto avanzan conforme a lo previsto. También destacó que la organización de las elecciones representa una responsabilidad institucional que no depende exclusivamente de quien ocupa la presidencia del organismo.
Será este lunes cuando Taddei presente formalmente su renuncia ante la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, instancia que le confirió la responsabilidad en abril de 2023. Hasta entonces, el anuncio representa una decisión comunicada oficialmente, cuya formalización deberá concretarse mediante el procedimiento correspondiente ante el Poder Legislativo.
Al explicar su determinación, la consejera presidenta destacó que ha dedicado 33 años de su vida al servicio electoral de México y expresó su confianza en que el INE continuará cumpliendo sus funciones constitucionales. También sostuvo que las personas cumplen ciclos, mientras las instituciones permanecen, en referencia a la continuidad de la vida democrática del país.
La salida anunciada abre una nueva etapa para el organismo electoral, en un momento en que la confianza ciudadana, la rendición de cuentas y la transparencia ocupan un lugar central en la discusión pública. Aunque Taddei defendió la necesidad de evitar juicios anticipados, también reconoció que los hechos que deban investigarse tendrán que esclarecerse con apego al debido proceso.
Por ahora, el comunicado no detalla investigaciones específicas ni confirma la responsabilidad de la funcionaria en actos de corrupción. Por ello, los señalamientos deben mantenerse en el terreno de las presuntas irregularidades mientras no existan pruebas y resoluciones que permitan establecer responsabilidades. La renuncia anunciada tampoco sustituye la obligación de aclarar cualquier denuncia formal que pudiera existir.










