Tras alejarse de un entorno marcado por la violencia, Lucero Mena vive una batalla legal por recuperar la custodia de su pequeña Andrea Yamleth, de quien fue separada desde diciembre de 2025.
Lucero Mena decidió terminar su relación con su entonces pareja para protegerse y buscar un ambiente más tranquilo para su hija. Aunque ella permitió que el padre mantuviera contacto con la niña, asegura que desde diciembre de 2025, tras una visita acordada, él ya no regresó a la menor, iniciando así un largo proceso judicial.
Durante los meses que ha durado el litigio, Lucero enfrentó diversas acusaciones sobre su conducta y vida personal que, según afirma, pudo desmentir ante la autoridad. A pesar de sus esfuerzos por mantener el vínculo, el proceso pasó por etapas de convivencias supervisadas y acuerdos temporales que no lograron resolver la situación de manera definitiva.


Recientemente, una juez dictó la resolución definitiva otorgando la custodia al padre. El argumento principal de esta decisión judicial fue que el progenitor cuenta con mejores condiciones económicas y una mayor red de apoyo familiar. Como resultado, la madre ahora solo puede ver a su hija durante los fines de semana.
Lucero sostiene que su capacidad como madre no debe limitarse a una cuestión económica. Aunque perdió su empleo debido a las constantes audiencias, asegura que siempre ha trabajado para cubrir las necesidades de la niña. Para ella, el fallo judicial pasó por alto el estrecho vínculo emocional que ambas construyeron durante años.
A pesar del desgaste emocional y la tristeza que le provoca esta realidad, Lucero afirma que no se rendirá. Actualmente, analiza junto a su defensa los pasos a seguir para apelar la resolución y buscar que una autoridad superior revise nuevamente su caso, con la esperanza de volver a compartir su vida cotidiana con su hija.










