Productores locales advierten sobre los altos costos económicos y la imposibilidad de exportar ganado hacia la frontera.
La detección de un nuevo caso de gusano barrenador en Monclova mantiene en alerta a la comunidad rural. El productor local Arturo Valdés informó que la plaga avanza de forma lenta pero constante dentro de la región. Por ello, hizo un llamado urgente a ejidatarios y ganaderos para que notifiquen inmediatamente cualquier sospecha de contagio.
Arturo Valdés aclaró que los reportes no generarán multas, sanciones ni el decomiso de los animales afectados. La intención de dar a conocer los brotes es permitir que las autoridades intervengan rápido para curar al ganado y aplicar vacunas. Estas denuncias ayudan a establecer cercos sanitarios y monitorear la ruta de la mosca.
Hasta el momento se contabilizan cerca de 14 casos aislados en Coahuila, con la expectativa de que aparezcan más. Aunque el gobierno estatal y Estados Unidos apoyan con la liberación de moscas estériles, Arturo Valdés señaló un retraso por parte del gobierno federal, el cual no ha concluido la planta de esterilización necesaria para el combate eficaz.
La presencia de este parásito afecta directamente la economía de los pequeños propietarios. El manejo de la plaga eleva los costos de producción debido a que se requiere supervisión constante del hato para detectar heridas. Esto deriva en gastos extras no contemplados, como la compra de antibióticos y la aplicación de ivermectina preventiva.
Finalmente, el productor local Arturo Valdés aseguró que esta crisis sanitaria frena cualquier posibilidad de reabrir la frontera para la exportación. Al estar la mosca activa en la zona, el comercio internacional se mantiene suspendido por tiempo indefinido. Los ganaderos deberán enfocarse únicamente en contener la plaga y proteger sus ranchos.










