Concesionarios locales rechazan el ingreso de empresas particulares autorizadas por el Estado en la ruta Zapata-Borja.
Choferes de rutas municipales, incluyendo Directo, Guerrero, Del Río y Asturias, protestaron este martes afuera de la presidencia municipal. El descontento surgió debido a una decisión de la Dirección de Transporte estatal, encabezada por Fernando Simón Gutiérrez, quien ordenó reactivar la ruta Zapata-Borja mediante la empresa externa Transportes García.


Los concesionarios locales señalaron que la reactivación de esta ruta, la cual ya no operaba, les ha quitado una cantidad significativa de usuarios diarios. Esta situación afecta directamente sus ingresos, ya que consideran que la entrada de este competidor externo es injusta y perjudicial para el transporte público ya establecido.
Daniel Pérez Calvillo, líder de la ruta Directo, explicó que el plan PIMUS fue presentado como una reestructuración general del transporte. Sin embargo, nunca se les informó que empresas privadas sin concesiones entrarían a operar. Pérez lamentó que el Estado tomara esta determinación de forma unilateral y sin avisarles previamente.
El dirigente cuestionó la lógica detrás de la medida estatal. Según Pérez, si el objetivo era revivir la ruta, debieron consultar primero a los concesionarios locales, quienes cuentan con unidades suficientes para cubrir la demanda. Prefirieron beneficiar a particulares externos en lugar de apoyar a los trabajadores que ya brindan servicio.
Por su parte, Gilberto Saldaña reprochó que el Gobierno estatal haya faltado a su promesa de mejorar el transporte público. Los transportistas coincidieron en que estas acciones no resuelven los problemas del sector, sino que profundizan las afectaciones económicas para los choferes que dependen diariamente de estas rutas establecidas en Monclova.









