Su hija Yahaira resalta que su madre siempre tenía una sonrisa y ayudaba a los demás
La tarde del pasado domingo, un trágico accidente vehicular en el municipio de Castaños cobró la vida de Maribel Quirarte Peña, de 48 años. Su hija, Yahaira Quirarte, la describió como una persona con una actitud excepcional, señalando que su madre “era una luz para quien la conociera, muy amigable, siempre tenía una sonrisa en el rostro”.
Maribel era originaria de Allende y se dirigía hacia su hogar tras su jornada laboral cuando ocurrió el percance. La joven recordó que su madre siempre buscaba el bienestar ajeno, afirmando que “siempre trataba de ayudar a quien lo necesitara”. Además de ser madre de tres hijos, Maribel tenía actualmente a su cargo la crianza de sus dos nietas.


En el ámbito profesional, se desempeñaba como una empleada responsable en la empresa Motherson, en Piedras Negras. Sobre su vida personal, su hija destacó que, aunque estaba soltera, mantenía un vínculo sano con el padre de su hija menor. Para su círculo cercano, ella “era la alegría de su familia, y amada por todos”, puntualizó Yahaira durante los trámites.
Además de su entrega al trabajo, Maribel era conocida por su amor al deporte y la aventura. “Amaba el voleibol, era su pasión; le encantaba viajar por deporte, con los bikers o por diversión”, relató su hija. Estas actividades la mantenían conectada con muchos amigos que hoy lamentan su partida a pocos meses de cumplir los 49 años.
Tras el impacto, donde tres compañeras de trabajo resultaron heridas, Yahaira gestionó el traslado del cuerpo hacia Allende para los servicios funerarios. El regreso de Maribel a su tierra natal marca el cierre de una vida que su familia define con orgullo: “era muy trabajadora y súper responsable”, cumpliendo así su última voluntad de volver a casa.










